Hangar 45
En la cima se guarda un lugar muy particular, Donde hay que cruzar un ascenso muy tenaz, Que nos llevará a donde podemos volar, Y abrazar a la hermosa ciudad. Cuando recibo un pasaborde que dice su nombre, Entonces sé que esta noche vamos a zarpar, Junto a un cariño transparente como el cristal, y cálido solo como sus abrazos, Para compartir una noche muy especial. Quién se esperaba qué tantas cosas iban a pasar, Pero al final, en nuestros brazos pudimos descansar, Y aunque no hubo chocolate, Hubo beso dulces y una hermosa vista. Estaba tan hermoso ese lugar, Y aún más hermoso ese chico a quien no podía dejar de mirar. Y fue un momento al que quisiera volver, Porque él me dio la mejor vista de la ciudad.