Sara
Si alguna vez he contemplado a una mujer, Que me hace pensar lo afortunado que se puede ser. Que despierta nervios en mi mirada, Que enciende emociones al encontrarla. Esa mujer, hermosa como el amanecer, Y serena como el atardecer, Llena de magia y resplandor, Viva y admirable en su esplendor. Mujer de tacto delicado, Pero con una mirada fuerte y decidida. Sincera, con un corazón dorado, Con el poder de transformar la vida. Me he podido cruzar en el camino de aquella mujer Con la que explicaría lo que es la belleza, Y conceptos como admiración, Porque eso es lo que siento por ella.