Noche de memorias
En medio de la oscuridad y el brillo de esa vela que iluminaba las sonrisas de quienes quieres, con el cálido aroma de su compañía y la alegría de estar juntos, de verse el uno al otro y poder sentir, ver y escuchar a quien hace mucho no hacías.
Mientras más se oscurecía, el momento más se aproximaba, hasta que por fin, después de tanto tiempo, de vivir tantos sueños, y anhelarlo, allí, en ese bello y ameno lugar estaban; tuve la dicha de admirarlas de nuevo, ver sus finos cabellos, sonrisa y todo lo demás que me encanta de ellas, además de que su compañía y energía me gratificaban y llenaban de alegría.
Abrazos y mucha emoción se apoderaba del lugar, había motivos muy especiales por los cuales estar feliz era inevitable, y saber que cada vez estábamos más cerca, disfrutando ese momento, mientras recordábamos esas maravillosas experiencias, esos detalles y momentos que nos llevaron a estar reunidos aquel instante, todo lo que nos convirtió en quienes somos, pero especialmente, era sosegante evocar los recuerdos de aquello que nos unió, la fórmula con la que nos conectamos.
Y es que a pesar del tiempo y distancia, hemos procurado durar, y llegó el momento de celebrar que estamos juntos, que pasa un año más, y se comienza una nueva etapa, en especial para aquella chica; la razón de ser y estar allí.
No importa si tomamos distintos caminos, siempre estará el amor que nos une y da vitalidad, porque anhelo su compañía en mis más bellos momentos, sin importar que todo se derrumbe, gracias a tenerlas puedo sonreír sin importar el caos que haya. Eso lo aprendí aquella noche, en la que juntos éramos más fuertes que cualquier huracán, más grandes que el sol y más brillantes que las estrellas por tenernos, noche de ver cómo crecemos y cambiamos, entender nuestros sentimientos, compartir nuestros miedos y secretos.
Regresar al pasado y verlas allí, volver al presente y saber que permanecen. Me llena de magia poder conversar y estar para compartir, porque cada momento con ustedes es único. Hacen de mí alguien mejor, me enriquecen de sabiduría y color, porque desde que las ví por primera vez supe que encontré algo de lo más valiosa de vivir, y ahora afortunadamente lo puedo reafirmar con la inspiración que siento al contemplarlas sonreír.
Gracias CaLaVaMa por hacerme sentir infinito.
Mientras más se oscurecía, el momento más se aproximaba, hasta que por fin, después de tanto tiempo, de vivir tantos sueños, y anhelarlo, allí, en ese bello y ameno lugar estaban; tuve la dicha de admirarlas de nuevo, ver sus finos cabellos, sonrisa y todo lo demás que me encanta de ellas, además de que su compañía y energía me gratificaban y llenaban de alegría.
Abrazos y mucha emoción se apoderaba del lugar, había motivos muy especiales por los cuales estar feliz era inevitable, y saber que cada vez estábamos más cerca, disfrutando ese momento, mientras recordábamos esas maravillosas experiencias, esos detalles y momentos que nos llevaron a estar reunidos aquel instante, todo lo que nos convirtió en quienes somos, pero especialmente, era sosegante evocar los recuerdos de aquello que nos unió, la fórmula con la que nos conectamos.
Y es que a pesar del tiempo y distancia, hemos procurado durar, y llegó el momento de celebrar que estamos juntos, que pasa un año más, y se comienza una nueva etapa, en especial para aquella chica; la razón de ser y estar allí.
No importa si tomamos distintos caminos, siempre estará el amor que nos une y da vitalidad, porque anhelo su compañía en mis más bellos momentos, sin importar que todo se derrumbe, gracias a tenerlas puedo sonreír sin importar el caos que haya. Eso lo aprendí aquella noche, en la que juntos éramos más fuertes que cualquier huracán, más grandes que el sol y más brillantes que las estrellas por tenernos, noche de ver cómo crecemos y cambiamos, entender nuestros sentimientos, compartir nuestros miedos y secretos.
Regresar al pasado y verlas allí, volver al presente y saber que permanecen. Me llena de magia poder conversar y estar para compartir, porque cada momento con ustedes es único. Hacen de mí alguien mejor, me enriquecen de sabiduría y color, porque desde que las ví por primera vez supe que encontré algo de lo más valiosa de vivir, y ahora afortunadamente lo puedo reafirmar con la inspiración que siento al contemplarlas sonreír.
Gracias CaLaVaMa por hacerme sentir infinito.
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