Noche de conmemoración
En una elegante y diplomática sala de coctel con olor a barbacoa, durante los últimos segundos de víspera de navidad; allí los más grandes ilustres de la humanidad sentían el éxtasis que se aproximaba. Mientras tanto, la nieva congelaba todo a su paso y el frío viento ludia la puerta, entrando a través de ella. Alcanzando la piel, los ojos y corazones. En ese efímero momento donde el arrasador invierno proclamaba su reinado en la sala, las estrellas decidieron dejar de brillar, y el fuego irradio aquella noche en la cual, los presentes conocieron la magia de la navidad.
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