Mi discurso


Hay una historia que empieza contigo y conmigo, con todos juntos y con quiénes somos, con quienes fuimos, y también con quien seremos.
Esa historia la escribimos hoy, la vivimos cada segundo por más simple que sea, la vivimos ahora, y la viviremos siempre.
Al llegar aquí, un nuevo capítulo empezamos, con temor, con pasión y mucha expectación. Bienvenidos todos, aquellos que ya han estado, y especialmente a quienes por primera vez están aquí, pues hoy es un día muy importante, y así serán todos los demás.
Y es que cada día es tan importante, porque los momentos inevitables están más cerca ¿Cómo recibiremos el cambio? ¿Cómo recibiremos el fracaso? ¿Cómo recibiremos el triunfo?
La vida tan impredecible y nosotros tan imprevistos, y es que la vida es tan profundamente extraordinaria que nos ha provisto de tantos talentos, capacidad y cualidades, haciendo a cada uno de nosotros tan únicos, y dándonos la oportunidad de estar aquí.
Tenemos tantos retos, tantos obstáculos y oportunidades, y es que, al consolidarnos como institución educativa, debemos ir en busca de la excelencia, de eso que nos hace grandes, porque “Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos” Además, el potencial intelectual que tenemos es algo que desborda nuestra imaginación, las oportunidades abundan, y para sobresalir en la vida debemos planearnos metas, aceptar los retos y correr la carrera.
En estos momentos, una nueva generación de estudiantes se prepara para salir a enfrentar al mundo, para afrontar los retos que nos traen las consecuencias de la globalización, la crisis climática y ambiental, la cuarta revolución industrial, además de los actuales cambios sociales y culturales que nos exigen y demandan que seamos fuertes, críticos y constructivos, porque de no serlo, todo eso caerá sobre nosotros y nos hundiremos. Pero podemos ser mejores, existen muchas herramientas con las cuales podemos fortalecer nuestra formación, pues la educación es el arma más poderosa que tenemos, será la única forma de que triunfemos y logremos un mundo mejor y cada uno de nuestros sueños.
Disponemos de tantos recursos para potenciar nuestras capacidades como humanos, en internet hay muchos materiales gratuitos, las universidades y demás organizaciones ofrecen oportunidades, y principalmente contamos con este espacio; el colegio, donde podemos crear, compartir, discutir, innovar y descubrir, y no temamos de intentarlo, nunca reclinemos de empezar un nuevo proyecto o ponernos un nuevo objetivo, porque así como dijo alguna vez Mario Benedetti La perfección es una pulida colección de errores.
Empecemos y terminemos este ciclo de la mejor forma que podamos, tanto en lo académico, lo social y personal, porque hay un serie de cosas que componen la vida, y a cada una de ellas le damos un significado, por eso espero que el estudio, la perseverancia y la excelencia sean protagonistas de nuestro día a día, así como nosotros somos de nuestro camino por la vida, también las relaciones interpersonales e intrapersonales, para que construyamos una comunidad unificada, donde nos ayudemos unos a otros y no tengamos miedo de pensar ni ser diferentes, porque somos seres racionales que podemos tener opiniones argumentadas y con significado, para que hagamos de ser felices, de superarnos, de competir sanamente y compartir , una regla personal que guíe nuestro actuar.
Y como dijo un conocido poeta: No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo (Walt Whitman)

¡Viva el colegio Loyola!

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