Te quiero y te lastimo
¿Por qué
las personas que más nos importan son las que más herimos?
Si alguna
vez han sentido que han intentado dar todo lo mejor, ser cuidadoso de no
cometer errores y no fallar. Como que pones lo mejor de ti para que todo esté
bien, para mejorar y avanzar, pero al final, después de tanto, eso que tanto
queremos resulta no salir como lo esperamos. Es tan frustrante e incluso
increíble ver que después de querer darlo todo, el efecto haya sido lo
contrario. Y es que, a veces la dedicación no es tan buena, a veces ésta fuerza
y presiona, y por ello, incluso corta y hiere.
Entonces,
si queremos darlo todo, pero esto no es la solución ¿Qué se puede hacer? ¿Qué
otras alternativas hay? Pues en este camino aprendí a veces que es mejor la espontaneidad,
liberarse y dejar ir, descargar eso que sentimos y dejar fluir. Ya después de
que algo malo ha sucedido, seguir haciendo lo mismo que veníamos haciendo es lo
peor que podemos hacer, hay que cambiar, intentar entender, pero no importa si
no podemos, no tenemos porqué entenderlo todo, ni tener todas las respuestas.
No tenemos tan siquiera tener alguna idea, muchas veces no es necesario. El
tiempo seguramente nos responderá, nos acompañará hasta que encontremos
sentido, y hasta que cada herida haya sanado.
Intentemos
mejorar, por supuesto. Pero cuando no sea necesario, no nos forcemos a hacerlo,
no podemos ser algo para lo que no estemos preparados. Respirar profundo y
seguir, eso es necesario, y más cuando estas con alguien realmente importante,
pues parece que el encanto nos vuelve algo tontos, y al ser así, débiles.
Además, estoy seguro que no queremos arruinar la relación con la persona por la
que daríamos todo.
Te quiero tanto, te consentiría como un niño, te abrazaría hasta que todo sea más bonito, peor aquí estoy, diciendo lo que siento, arruinando lo más hermoso que llevo conmigo, no lo puedo creer ¿Cómo pude causar esto? Ojalá puedas sentirte más bonito, y rezo a Dios para que sea conmigo.
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