Sebas
Era oscuro,
pero se iluminó.
Era triste,
pero su semblante cambió.
Seguía un
hilo roto que se desprendió,
Hasta que él
fuertemente lo sostuvo.
Sonriente y
nervioso le encontré,
Parte de mi
historia que escribiré,
Con el hilo
de colores que seré,
Lleno del encanto
que concebiré.
Para hilar
nuevamente la historia en mí,
Que él con
su ternura descubrió,
Para que yo
pudiera comprender,
Que juntos mejor
lo podemos hacer.
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