Pensamientos

 Tengo tantas ganas de llorar,

Quizás porque hace tiempos no he tenido oportunidad para hablar,

Quizás porque hay tantas memorias que se reaparecen.

A veces siento que la vida pasa y se va sin mí, como que estuve a punto de montarme al tren pero las puertas se cerraron frente a mí.

A veces solo quiero sentarme a llorar, pero tengo deberes que cumplir, y digo, luego lloraré, y así poco a poco, acumulo motivos para llorar, hasta que los motivos superan las lágrimas y mi calma las hace caer como cascada.

Quiero un abrazo, recostarme y descansar. Sentir un poco de calor en tanto frío, respirar y escuchar, caminar y admirar.

Porque lo más simple a veces es lo más hermoso,

Y así, la felicidad se resume en pasos despacios porque no hay afán, en la tranquilidad de que todo esté bien en casa, de la satisfacción de haber hecho las cosas bien. Pero a veces hay elementos que disrupten la ecuación, y me quedo cargado de números y preguntas, miedos y dudas.

 

Admiro tanto hasta donde he llegado y lo que he construido, pero está la preocupación constante de quién estoy siendo y hacía donde me estoy dirigiendo, porque, por una parte, hay cosas que amo y las dejo de lado, mientras que por otra, hay unas que olvido y abandono. Pero siempre habrá una memoria que me haga recordar, una palabra que me inspire, una idea que me lleve a donde quiero estar, porque no hay nada que me preocupe más, que perder quien soy.

 

Y por eso escribo, y por eso lo repito, y por eso me aferro, porque no podemos correr contra la corriente, pero si podemos cambiar el rumbo de esta. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Una canción que me recuerda al mar

Unas frases que intentan explicar...

Notre chanson