Carta sobre esta historia que inicia con M

Querido amigo,

Es inevitable que en momentos el tiempo pase más rápido que nosotros. Pasan tantas cosas a una velocidad impresionante, mientras nuestra mente deambula entre responsabilidades y sueños, por lo que perdemos la oportunidad de escribir en nuestra historia eso que es importante. A veces hay recuerdos que se borran y solo llegan esporádicamente, así mismo como aquellos aprendizajes que no profundizamos.

Pero hay momentos tan realmente significativos en nuestra vida que pienso merecen un espacio especial. No solo en nuestro corazón y en nuestros recuerdos, sino un espacio al que podamos volver cada vez que lo necesitemos, donde podamos recuperar la esperanza y encontrar impulso para seguir volando. Por eso, es que, aunque ha pasado tanto tiempo, te sigo escribiendo estas cartas.

No te imaginas tanto que ha pasado, creo que sentarnos a ver nuestra vida en retrospectiva es la obra de arte más fascinante que en cualquier momento encontraremos, porque es la historia que nos ha dado mucho de lo que somos hoy en día. Aunque a veces recordar ciertas historias nos lleva a encontrar sentimientos, ya sea de sueños que se hicieron realidad, de personas que ya no están, de momentos a los que quisiéramos recordar, o incluso esas historias que hubiéramos deseado poder cambiar. Pienso que, aunque a veces duela un poco, es bueno volver a esas historias, para asegurarnos que ya no nos persiguen.

Pero el día de hoy vengo con una noticia de algo que estoy seguro me cambiará a mí a niveles muy profundos y que será parte importante del rumbo de mi vida. Viene acompañado de un sentimiento tan bonito que quisiera poder retratar en todas las formas de arte que conozco, tan especial que me ha llevado a tener novio. Creo que he llegado a una etapa de mi vida donde me siento preparado para compartir con alguien y cuando lo conocí a él, me sentí tan seguro de que era el indicado. Con preparado no me refiero a qué sepa qué hacer. Realmente, sigo siendo un inexperto y me siento como navegando un barco en un hermoso mar de sentimientos, con una dirección, pero sin un camino definido. Y en este mar tan grande, a veces siento miedo, pero estoy preparado para enfrentarlo y a travesar con la cabeza en alto todas las altas mareas que puedan hacer perder la estabilidad o distraerse del objetivo.

En este caso, para este viaje mi objetivo es ser un muy buen compañero para ese chico que, incluso sabiendo mi inexperiencia, ha sido tan valiente de montarse en el barco conmigo. Y aunque normalmente he sido una persona muy feliz, descubrí que a su lado me puedo realizar mucho más. Y con esto en mente, me recordaré todos los días de valorar las cosas tan bonitas que me pasan, de sonreír, de ajustar mis estrategias para ser mejor y de ser reciproco con la persona que ha llegado para ayudarme a escribir la narrativa de mi vida con más amor.

Con cariño,

Camilo

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Una canción que me recuerda al mar

Unas frases que intentan explicar...

Notre chanson